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Inmobiliarias que promueven vivir en verde

Un jardín para el asado de los domingos es un clásico en Argentina, vivir en verde implica esto como mínimo.

Sin embargo el concepto implica mucho más, expresar ese deseo es una reducción, pero que explícitamente conlleva un sin número de condiciones:

Contacto con la naturaleza, se completa con la idea de intimidad, que cuando se está reunido con la familia en el jardín de la casa, el vecino puede estar haciendo lo mismo sin interferencias.

Que las vida familiar se desarrolle con la suficiente privacidad requiere de espacios muy bien estudiados y distribuidos, pero a la larga es eso: espacio suficiente.

Tales condiciones son exactamente el sueño de todos los que buscan vivienda, la infraestructura de crecimiento en las ciudades hace cada vez menos posible ese ideal, es por ello que el ideal de este sueño encuentra eco en los desarrollos constructivos alrededor de la ciudad, como el que se desarrolla en Canning, Ezeiza, comercializados por la inmobiliaria Mazzei.

Es costumbre de las grandes ciudades alejarse los fines de semana, pero las vías de escape de la ciudad colapsan cuando hay miles de personas en busca del tan anhelado contacto con la naturaleza.

Tiempo, molestias, insumos, son el costo de salir de la ciudad, además de las dificultades que genera que muchos hagan los mismo semana tras semanas, situación que a su vez conspira contra el entorno que se quiere proteger: la naturaleza que se necesita disfrutar se convierte en una transferencia de los problemas de hacinamiento de la ciudad hacia los lugares de esparcimiento de la periferia.

La infraestructura de las ciudades hace difícil el crecimiento a lo ancho, de manera que se recurre al espacio vertical, lo que a su vez provoca un efecto en el uso de la energía, las ciudades se convierten en colmenas, ya sin trabajo sobre la estética los espacios verdes son una deuda de la arquitectura de las ciudades.

Si bien hay ya muchas propuestas en techos verdes o jardines verticales, los edificios que contemplen tales soluciones son por ahora, desarrollos individuales, sin posibilidades de masificación, la tecnología necesaria requiere de inversión inicial sustanciosas, aunque luego haya ahorro energético y saneamiento ambiental.

En ese sentido, la vida en verde es una característica de los barrios cerrados, emprendimientos que nacen con el concepto y son su objetivo.

La agresión con el entorno es una característica ineludible en las ciudades populosas, pero en los barrios privados es sostenible, las soluciones ambientales son un planteo que cuenta con la adhesión de las nuevas familias que esperan un ambiente controlado en contacto con la responsabilidad de los ecosistemas que forman un pulmón para el planeta.

Desde antes de la crisis cambiaria la urbanización de la periferia es una propuesta de la vida en verde que promueve empresas como la inmobiliaria Mazzei, que con experiencia en el tipo de vivienda, hace posible una inversión accesible bajo la premisa de objetivos comunes entre los propietarios.

A la larga, es el mejor modo de prever un ahorro en recursos, el saneamiento ambiental es una preocupación de toda urbanización, nueva o vieja, la ciudad cuenta con cada vez menos recursos o son de mucho más largo plazo que elegir directamente la solución ya instalada, a pocos minutos de la ciudad. Tal es la propuesta de barrios cerrados en Bell Barri Canning, Ezeiza que comercializa Mazzei propiedades.

 

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